Lista de material quirúrgico para la cirugía de malformaciones pulmonares
Esta guía ha sido elaborada por padres que han pasado por una intervención quirúrgica de CPAM u otra malformación pulmonar (normalmente una lobectomía) con su bebé o hijo. En ella se explica qué hay que meter en la maleta, qué llevar para uno mismo y algunos aspectos que hay que tener en cuenta antes del día de la operación.
Qué llevar para una intervención quirúrgica en el CPAM
Para muchas familias que han tenido que lidiar con un CLM (como el CPAM o el BPS) durante el embarazo, llegar al día de la operación puede parecer como llegar al final de una maratón que nunca quisiste correr. Es normal sentir emociones encontradas. Prepararse para la operación de tu bebé —que suele ser, aunque no siempre, una lobectomía— puede resultar realmente abrumador, sobre todo si nunca antes has pasado por algo así. Intentas pensar con sensatez mientras, al mismo tiempo, te preocupas por tu hijo. Una simple lista de cosas que llevar puede hacerte sentir un poco más preparada y, con suerte, ayudar a que la estancia en el hospital resulte más llevadera. No es necesario que te traigas todo de casa, pero algunos objetos familiares y útiles pueden resultar reconfortantes tanto para ti como para tu hijo.
¡Tú puedes!
Te recomendamos que consultes lo siguiente con tu hospital para que puedas adaptar esta lista específicamente a tu situación
¿Proporcionan pañales y toallitas húmedas?
¿Proporcionan un sacaleches o tengo que traer el mío?
¿Hay alguna sala privada donde pueda extraerme leche o tendré que hacerlo en un espacio compartido?
¿Se permiten frutos secos o se trata de un hospital o una sala libre de frutos secos?
¿Proporcionan almohadas, mantas, ropa de cama y toallas?
¿Dónde voy a dormir? ¿Hay algún sofá cama o sillón reclinable, o debería llevarme un colchón hinchable o una colchoneta?
¿Existe alguna ayuda económica para que los padres puedan utilizar la cafetería del hospital? (Nota: algunos hospitales cubren unos 20 dólares al día para los padres que dan el pecho y tienen un hijo ingresado en la UCIN o la UCIP).
Qué llevar para un bebé alimentado con leche materna
Durante la intervención quirúrgica, tu hijo permanecerá normalmente en el quirófano y, a continuación, en la sala de recuperación entre dos y seis horas o más, dependiendo de la complejidad de la intervención. Es posible que este sea el periodo más largo que hayas pasado separada de tu bebé, lo cual siempre será una experiencia difícil. Sin embargo, esa separación se complica aún más si estás dando el pecho. Mientras su bebé esté fuera, no podrá amamantarlo. Esto significa que deberá planificar cómo se extraerá la leche y cómo gestionará su producción y su comodidad durante ese tiempo. El hospital debería proporcionarle un espacio para lavar y secar los biberones y/o las piezas del sacaleches, aunque puede que se trate de un lavabo pequeño y que el agua no salga caliente.
Qué llevar:
Tu sacaleches, sus accesorios y los biberones (es posible que tengas que extraerte leche durante la operación de tu bebé o si este no puede o no quiere alimentarse después; asegúrate de saber cómo funciona el sacaleches si no lo utilizas habitualmente).
Bolsas para guardar leche, claramente etiquetadas (el hospital debería poder guardártelas en la nevera)
Jabón lavavajillas para sacaleches (por ejemplo, de la marca Dapple)
Un cepillo para limpiar botellas
Una pequeña bolsa térmica o una bolsa isotérmica para el almuerzo, para mantener la leche materna a la temperatura adecuada, sobre todo si la nevera está al final del pasillo
Una almohada de lactancia de casa
CONSEJO PRÁCTICO — Pregunta en tu hospital si disponen de salas privadas para extraerte leche (¡deberían tenerlas!). Si no es así, o si están lejos de donde te vas a encontrar, plantéate llevarte una manta ligera (como una muselina grande) para tener más intimidad y comodidad.
Sabemos que la cirugía puede ser difícil para las madres que están dando el pecho, sobre todo si es la primera vez que se extraen leche. Podemos ponerte en contacto con alguien que ya haya pasado por esto para que te brinde apoyo tanto práctico como emocional.
Qué llevar para tu bebé alimentado con leche de fórmula
El hospital debería proporcionarte un espacio para lavar y secar los biberones, aunque puede que se trate de un fregadero pequeño y que el agua no salga caliente. ¡Plantéate hacerte con un kit de viaje para lavar biberones! Te facilitará mucho la tarea de lavar, secar y mantener organizados los biberones y sus piezas en una habitación pequeña con muy poco espacio en la encimera.
Qué llevar:
Lleva suficiente leche de fórmula para tu bebé para entre 48 y 72 horas (puede ser útil tenerla ya preparada en biberones de larga duración, que se pueden encontrar en algunas tiendas).
Botellas y piezas
Agua embotellada purificada
Jabón líquido para lavavajillas (por ejemplo, de la marca Dapple)
CONSEJO PRÁCTICO — Los dosificadores de leche en polvo facilitan el dosificado de biberones individuales y te permiten saber cuánta leche en polvo debes llevar para tu estancia. ¡Además, te permiten preparar un biberón rápidamente!
Comida y bebida
Cuando tu bebé se recupere de la cirugía y la anestesia, se sentirá incómodo. Es probable que no quiera comer mucho. Si decide comer, seguramente solo tomará pequeñas raciones de aperitivos fáciles de comer. Traiga alimentos que le gusten a su hijo y con los que esté muy familiarizado (bolsitas o tarros de puré, yogur, aperitivos sencillos). ¡Ahora no es el momento de introducir el brócoli! También está perfectamente bien si solo quiere leche durante un día o dos. Si tiene alguna preocupación sobre el apetito de su hijo después de la cirugía, consulte al equipo médico.
Qué llevar:
Sea cual sea el vaso, la pajita o la botella de agua con la que tu hijo beba con mayor facilidad y comodidad (¡ahora no es el momento de practicar cómo beber de un vaso sin tapa!)
Miel o limón para el té o las bebidas calientes de los padres (las opciones de la cafetería del hospital pueden ser limitadas y caras)
Aperitivos y comida para ti: es fácil olvidarse de comer, y la comida del hospital puede resultar cara y no estar muy buena. Te recomendamos cosas que no necesiten conservarse en frío. Plantéate llevar una mezcla de aperitivos que te reconforten, pero que también te aporten energía y nutrientes. Mezcla de frutos secos, barritas de muesli, palomitas, fruta (naranjas pequeñas, plátanos, manzanas), fruta deshidratada, cecina, barritas proteicas, aperitivos de algas, edamame, chips de verduras, bolsitas de mantequilla de girasol.
CONSEJO PRÁCTICO: consulta la política sobre alérgenos de tu hospital antes de preparar la merienda. En muchas salas de pediatría no se permiten los frutos secos debido a la gravedad de las alergias a estos alimentos que padecen algunos pacientes. ¡La mantequilla de girasol (SunButter) u otras alternativas a base de semillas son una opción segura!
Comodidad y entretenimiento
Habrá que esperar mucho: mientras ingresan a tu hijo, durante la operación y después, mientras se recupera. Es en estos momentos cuando puedes pensar en qué cosas de casa podrían hacer que esta experiencia resulte un poco más llevadera tanto para él como para ti. Nuestro consejo: no seas demasiado exigente contigo mismo. Las pantallas están bien. No hay muchas otras cosas que hacer en un hospital y su hijo no se sentirá del todo bien. Algunos libros sencillos, su peluche favorito, una manta, almohadas para usted… piense en qué podría hacer que se sintieran más cómodos.
Qué llevar:
Chupetes, si se utilizan
Mordedores
Manta de casa
Un objeto que le resulte reconfortante y que huela a casa o a uno de sus padres —una camiseta usada colocada cerca del bebé puede resultarle tranquilizadora, sobre todo si tienes que ausentarte un momento
Peluche favorito
Algunos de mis libros favoritos
iPad o tableta
Pegatinas, lápices de colores o actividades sencillas que no ensucien, si el niño es un poco mayor
CONSEJO PRÁCTICO — Una de nuestras mamás creó un móvil sobre la cuna del hospital para su bebé. Fijó una tela elástica a las cuatro esquinas de la cuna para formar una X. A continuación, colgó unos juguetes que resultaron perfectos para que su bebé los tocara con las manitas mientras estaba acostado en la cama tras la operación.
Lo esencial
¡Es muy fácil olvidarse de algo en una situación así! Y si es la primera vez que pasas unos días en el hospital, tampoco sabes qué esperar. Estas son las cosas que a nuestros padres les ha resultado útil tener a mano durante la operación de CLM de su hijo.
Qué llevar:
Cargadores: para el móvil, la tableta, los auriculares, el portátil…
¡Llévate un cable de carga largo para el móvil o la tableta (más de 1,8 m)! En el hospital, los enchufes nunca están donde los necesitas. Puedes comprar cables de carga largos fácilmente por Internet.
Cepillo de dientes y pasta de dientes
Cualquier producto de aseo o de higiene personal que utilices
¡Piensa en llevarte champú seco! En el hospital tendrás acceso a una ducha, pero probablemente no sea el cuarto de baño más lujoso del mundo y tampoco sabrás con certeza cuándo tendrás tiempo para ducharte. El champú seco te servirá para aguantar un par de días si no puedes lavarte el pelo como es debido.
Cualquier medicamento para ti y para tu hijo (claramente etiquetado)
Toallitas y pañales para 2-3 días (el hospital debería proporcionarte algunos, pero si tienes una marca favorita, tráetelos)
Paños de muselina, si el bebé los necesita
Crema para la dermatitis del pañal
Loción de manos, protector labial o un simple bálsamo labial: el aire del hospital y el uso constante de desinfectante de manos son muy agresivos para la piel. Elige productos sin perfume para no saturar el pequeño espacio en el que probablemente te encontrarás y para evitar irritaciones en la piel.
Almohadas o mantas para estar más cómodo (el hospital te proporcionará sábanas y ropa de cama básica)
Botella de agua reutilizable
CONSEJO PRÁCTICO — Una de nuestras mamás recomienda usar un carrito plegable o un carrito de la compra para llevar todas tus cosas de un lado a otro: «nuestra silla de coche se acoplaba a un carrito de la compra que acabó sirviendo también como carrito para el equipaje».
Ropa
Dependiendo de la edad de tu hijo, es probable que se sienta más cómodo solo con el pañal o la ropa interior y la bata del hospital. Especialmente mientras tenga el drenaje torácico colocado, no podrás vestirlo. Elige ropa holgada, ligera y que facilite el trabajo del personal de enfermería.
Qué llevar:
Para bebés
Ropa holgada y cómoda que sea fácil de poner y quitar
Un gorro para cuando haga frío en la habitación
Calcetines o patucos (pueden ser útiles para evitar que el bebé tire o tire de la vía intravenosa)
Ropa para volver a casa (nada demasiado ajustado, áspero o que pique, ya que las heridas aún estarán sensibles)
Para los padres
Si estás dando el pecho o extrayéndote leche, camisetas aptas para la lactancia
Ropa cómoda con la que no te importe estar todo el día sin hacer nada
Un cambio de ropa en una bolsa con cierre hermético para los vómitos, los percances del día de la operación, etc.
Un jersey o una chaqueta, por si hace más fresco en la habitación
Calcetines o zapatillas antideslizantes
Pijamas
Ropa interior para 2-3 días
CONSEJO PRÁCTICO — Las camisetas para bebé con botones, broches o cremallera son más fáciles de poner y quitar alrededor de las líneas y los puntos de incisión que cualquier prenda que se ponga por la cabeza. Es posible que a tu bebé le pongan una vía intravenosa, en cuyo caso te conviene llevar pijamas o ropa sin pies.
Aspectos prácticos/logísticos
Te recomendamos que crees de antemano un grupo de chat o una página en CaringBridge para no tener que responder mensajes individuales en un momento tan estresante
Silla de coche: asegúrate de que esté bien instalada y lista para usar, y ten en cuenta cómo quedará el arnés pectoral sobre la zona de la incisión.
Una bolsa o un bolso para mantener las cosas ordenadas en lo que seguramente será un espacio pequeño y estrecho
Lista de contactos de personas que necesitan recibir información actualizada
Copias de las tarjetas del seguro y de cualquier documentación o historial médico pertinente
¿Necesitas algún documento de identidad?
Una carpeta o un archivador para los documentos del alta, las recetas y las instrucciones de seguimiento
Efectivo, si es necesario, para el aparcamiento o las máquinas expendedoras
CONSEJO PRÁCTICO — Plantéate llevar un bloc de notas y un bolígrafo, o familiarízate con una aplicación de notas del móvil. Recibirás mucha información y puede resultar difícil asimilarlo todo, sobre todo si estás cansado o estresado. Toma notas, anota los nombres de los médicos con los que te reúnas y, si hay algo que necesites que te expliquen, apunta las preguntas a medida que te surjan. ¡Eres un miembro importante del equipo de atención de tu hijo!