Historias de la comunidad sobre malformaciones pulmonares congénitas
Las historias que aquí se recogen son experiencias personales reales que los padres de nuestra comunidad han compartido generosamente. Te pedimos que respetes su confianza leyéndolas con empatía y teniendo presente que el camino de cada familia es único. Para proteger la privacidad, se han cambiado algunos nombres.
¿Ha pasado tu familia por una experiencia relacionada con una malformación pulmonar? Por favor, considera compartir tu historia.
EXPLORAR HISTORIAS POR DIAGNÓSTICO
POR PAÍS
POR EXPERIENCIA
09/ La historia de MM
A MM se le diagnosticó antes del nacimiento una pequeña masa pulmonar. Nació sin síntomas y, posteriormente, una tomografía computarizada confirmó que se trataba de una lesión híbrida con un vaso alimentador. Tras solicitar una segunda opinión en el CHOP, se le practicó una resección con éxito a los tres años y medio de edad; se recuperó bien y la radiografía realizada seis meses después de la operación mostraba un resultado excelente, por lo que no fue necesario realizar más seguimientos.
7. La historia de Evan
Aterrorizados tras un susto en una ecografía anterior, los padres de Evan oyeron que «tenemos que llamar al médico» y se enteraron de que su bebé tenía una malformación pulmonar con un vaso sanguíneo grande que la irrigaba. Aunque las pruebas de imagen prenatales posteriores parecían normales, una tomografía computarizada realizada a los dos meses reveló un importante desvío sanguíneo. La operación, a los dos meses y medio, fue complicada, pero Evan se recuperó y hoy goza de buena salud.
5. La historia de Macie
En la ecografía anatómica realizada en la semana 20 de gestación, los padres de Macie se enteraron de que su pequeña tenía una lesión pulmonar poco frecuente. Tras un estrecho seguimiento en Alabama, viajaron al Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP) cuando Macie tenía un mes de vida, donde se le practicó con éxito una lobectomía del lóbulo inferior derecho. La masa se diagnosticó como atresia bronquial. Hoy, con tres años, Macie goza de buena salud, se desarrolla con normalidad y está llena de vida.
4. La historia de Kayla
Tras dos abortos espontáneos, el tercer embarazo de una madre trajo consigo tanto esperanza como temor cuando a su hija le diagnosticaron CCAM (ahora denominado CPAM) a las 20 semanas. Kayla, que nació prematuramente a las 35 semanas, no presentaba síntomas y se sometió a una intervención quirúrgica con éxito a los tres meses de edad. Ahora, con once años, Kayla es una niña feliz y sana que se desarrolla con normalidad y sin secuelas a largo plazo.
2/ La historia de Lena
Durante su primer embarazo, la madre de Lena supo, en la semana 20, que su bebé tenía un CPAM de gran tamaño y alto riesgo. Tras dos ciclos de esteroides prenatales y un índice CVR que alcanzó un máximo de 2,6, el crecimiento de la lesión se detuvo, y Lena nació sana y asintomática en la semana 39.