Historias de la comunidad sobre malformaciones pulmonares congénitas
Las historias que aquí se recogen son experiencias personales reales que los padres de nuestra comunidad han compartido generosamente. Te pedimos que respetes su confianza leyéndolas con empatía y teniendo presente que el camino de cada familia es único. Para proteger la privacidad, se han cambiado algunos nombres.
¿Ha pasado tu familia por una experiencia relacionada con una malformación pulmonar? Por favor, considera compartir tu historia.
EXPLORAR HISTORIAS POR DIAGNÓSTICO
POR PAÍS
POR EXPERIENCIA
11. La historia de Aaliyah
A Aaliyah le diagnosticaron un CPAM grande de alto riesgo en la ecografía de las 20 semanas. Como los esteroides no lograron frenar el crecimiento del CPAM, desarrolló hidropesía y se le practicó una derivación para drenar la masa. Nació con síntomas, se sometió a una intervención quirúrgica a los dos meses de edad y ahora es una niña feliz y sana de 20 meses. Su madre comparte la historia de la familia.
10. La historia de Cillian
La familia de Cillian tuvo que afrontar el diagnóstico prenatal de CCAM (ahora denominado CPAM) al mismo tiempo que su padre luchaba contra el cáncer. Entre un embarazo de alto riesgo, las sesiones de quimioterapia y una intervención quirúrgica temprana cuando solo tenía dos semanas de vida, la familia logró superar todo ello y, hoy en día, Cillian es un niño feliz, sano y activo. La madre de Cillian comparte su historia de amor, esperanza y fortaleza.
6. La historia de Lexie
A las 36 semanas, a Lexie le diagnosticaron un CPAM macrocístico de gran tamaño que no se había detectado en las primeras etapas del embarazo. Tras intentar sin éxito obtener respuestas claras en su localidad, sus padres decidieron trasladarla al Children’s Hospital of Philadelphia (CHOP), donde un equipo quirúrgico con amplia experiencia la asistió en el parto y la operó inmediatamente después de nacer. A pesar de la gravedad de su lesión pulmonar, se recuperó rápidamente y hoy, con 4 años y medio, se encuentra en plena forma y goza de perfecta salud.
4. La historia de Kayla
Tras dos abortos espontáneos, el tercer embarazo de una madre trajo consigo tanto esperanza como temor cuando a su hija le diagnosticaron CCAM (ahora denominado CPAM) a las 20 semanas. Kayla, que nació prematuramente a las 35 semanas, no presentaba síntomas y se sometió a una intervención quirúrgica con éxito a los tres meses de edad. Ahora, con once años, Kayla es una niña feliz y sana que se desarrolla con normalidad y sin secuelas a largo plazo.
2/ La historia de Lena
Durante su primer embarazo, la madre de Lena supo, en la semana 20, que su bebé tenía un CPAM de gran tamaño y alto riesgo. Tras dos ciclos de esteroides prenatales y un índice CVR que alcanzó un máximo de 2,6, el crecimiento de la lesión se detuvo, y Lena nació sana y asintomática en la semana 39.